La vida que busca ser querida

Hay una forma de estar en el mundo que necesita el encuentro para sostenerse.

MARZO 2026

María Muratet Embuena

3/25/20261 min leer

El actante expansivo no quiere perderse nada: estar, compartir, participar.

Su psicología profunda está marcada por el anhelo de ser querido. Necesita sentirse incluido, visto, en el centro. Su energía va hacia fuera, buscando contacto, respuesta, afecto. Disfruta del vínculo, del intercambio, de lo que ocurre con otros. Pero esa misma expansión puede volverse exceso. Cuando todo está fuera, se pierde el centro. Cuando necesita constantemente al otro, se debilita su propio sostén.

El problema no es su capacidad de vincular —que es grande—, sino cuando depende de ello. Cuando el “estar con” sustituye al “estar en sí”.

El expansivo necesita recordar que no todo se construye fuera. Que puede retirarse sin desaparecer. Que el vínculo no se pierde cuando deja de buscarlo constantemente.

El corrimiento al solitario no es aislarse, sino recogerse. Empezar a poner dentro lo que siempre ha ido a buscar fuera. Encontrar en sí mismo el afecto que tanto persigue.

¿Y si hoy no necesitaras que te quieran para poder sentirte bien contigo?

María Muratet Embuena.

Esta reflexión se basa en los contenidos del Modelo Educativo de Semiología de la vida cotidiana®, creado por el Dr. Alfonso Ruiz Soto®.