¿Para qué haces el esfuerzo?

Cuando solo miramos la meta, dejamos de ver todo lo que el camino ya nos está dando.

JUNIO 2026

María Muratet Embuena.

6/10/20261 min leer

Hay una forma muy contemporánea de sufrimiento: creer que algo solo ha valido la pena si produce un resultado visible, rápido y reconocido desde fuera. Aprobé, entonces sirvió. Me contrataron, entonces valgo. Me eligieron, entonces tenía sentido. Pero si el resultado no llega, aparece una frase demoledora: “tanto esfuerzo para nada”.

Esta frase merece ser observada con cuidado porque no expresa solo frustración; expresa una manera de significar la vida. El hecho puede ser concreto: suspendí un examen, no encontré trabajo, no conseguí todavía lo que buscaba. Pero el sufrimiento se intensifica cuando a ese hecho le añadimos una sentencia: “esto demuestra que fracasé”, “no avanzo”, “no valgo”, “he perdido el tiempo”.

Ahí la felicidad queda secuestrada por el resultado.

Esto no significa que el resultado no importe. Claro que importa aprobar un examen, encontrar trabajo, recibir una oportunidad o ver prosperar un proyecto. Sería ingenuo decir que basta con “disfrutar el proceso” cuando hay cansancio, necesidad económica o deseo legítimo de realización. Pero también sería injusto reducir todo el valor de lo vivido a una única respuesta externa.

La felicidad no es euforia permanente ni conformismo resignado. Es una relación más lúcida con el significado de lo que vivimos. Es poder decir: “esto me duele, pero no necesito convertirlo en una condena”. Es reconocer que algunos procesos no han fracasado: simplemente no han madurado todavía.

El esfuerzo se vuelve sufrimiento cuando lo vivimos como una deuda que el resultado debe pagarnos. Pero puede transformarse en entusiasmo cuando recuperamos el sentido de lo que está construyendo en nosotros. Porque el resultado confirma una etapa, pero el proceso construye a la persona.

¿Estás esperando a que llegue el resultado para darte permiso de reconocer todo lo que ya estás construyendo?

María Muratet Embuena.

Esta reflexión se basa en los contenidos del Modelo Educativo de Semiología de la vida cotidiana®, creado por el Dr. Alfonso Ruiz Soto®.

Consulta Educativa de Semiología de la Vida Cotidiana®

Conocerse a uno mismo como solución a los conflictos internos.

Contacto

Servicios

maria@mariamuratet.com

+34 650 53 73 09

© 2025. All rights reserved.

Certificada por el COLEGIO DE CONSULTORES Y COMUNICADORES DE SEMIOLOGÍA DE LA VIDA COTIDIANA®

este sitio opera de manera independiente al instituto de semiologia s.c.